martes 27 de septiembre de 2022
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Mónica Videla de profesión Florista:

En el cementerio el puesto "Margarita" le pone color y amor a los recuerdos

Está desde hace más de quince años. En una oportunidad su puesto se incendió inexplicablemente. y tuvo que empezar de nuevo.

16/08/2022
En el cementerio el puesto "Margarita" le pone color y amor a los recuerdos

No hay vecino que pase por el lugar, y no la salude o le compre un ramo de flores para llevárselo a un ser querido que descansa en paz en el Cementerio local o para decorar el hogar
Se trata de Mónica Videla, que como ella se define, 'de profesión florista'.

Y así, lo expresó a Quique Laborde, para la página web y gráfica de El Orden;
"Soy Mónica Videla y me dedico a vender flores. Soy de profesión Florista. Estoy en el puesto del Cementerio, con el nombre "Margarita", .desde hace quince años o más, desde la mañana a la tarde".
"En realidad, por una cuestión de separación, tuve que salir a buscar trabajo. Una amiga me dijo que la señora de Ardura estaba buscando una chica para reabrir el puesto del Cementerio. Me preguntó si me animaba, y si bien no entiendo nada de flores, la fuí a ver y así empecé. Venía, cumplía las horas y la encargada era la señora de Ardura".

Y amplió: "Un día voy, y ella me dice: 'no me traigas más plata'. Le pregunté si lo iba a cerrar, y me contestó: 'no, no, el puesto te lo dejo a vos, seguí trabajando vos sola, yo me abro'… y me lo dejó".

 

"Estoy aquí, desde hace más de quince años, ya perdí la cuenta. Tenía todos los cuadernos de venta, pero cuando se prendió fuego el puesto, no quedó nada. Incluso ni la primer boleta quedó y a empezar de nuevo".
"El incendio comenzó en el interior del puesto, pero las llamas empezaron desde abajo, por eso era la duda que siempre tuvimos, cómo pudo suceder".

Con respecto a las personas que se acercan a comprar los ramos de flores, apuntó: "Son para sus seres queridos, como ofrenda, como para decir, acá estoy, acá te traigo, no te olvido, como recuerdo. Pero a veces es complicado, principalmente cuando vienen a un sepelio".
"Viene gente de todas las edades, pero generalmente es la gente mayor la que concurre. Los chicos no están acostumbrados a venir y seamos reales, no los traemos al cementerio. Antes era muy común decir, vamos al Cementerio y salía toda la familia. Ahora, viene el papá, la mamá o la abuela, pero los chicos quedan en la casa".

Y agregó: "Me afecta la gente que viene triste y si la conoces, más todavía. Da tristeza en general y nos ha pasado, cuando vienen criaturas, gente joven, es la que mas sacude. Pero tenés que ser imparcial ante todo, sino te llevarías todos los problemas para tu casa", cierra sonriente

Vecinos y clientes que pasan a visitar a sus seres queridos, la saludan, compran sus ramos y ella feliz, haciendo lo que le gusta, preparando los paquetitos de flores, en ese puesto que es su historia.
Una mujer que se ganó clientes y gran afecto por su generosidad, su gentileza y su actitud genuina.

Le agradecemos, que nos haya dispensado unos minutos para realizar la nota y contar su historia. ¡Gracias Mónica!

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