CUIDANDO A NUESTROS MAYORES
21 de junio: Día de la Ancianidad.
El Día de la Ancianidad es una jornada para homenajear con respeto y cariño, a todos los ancianos, a quienes son capaces de regalarnos un tesoro que pocos tienen: experiencia y sabiduría.
Para la elaboración del presente artículo, consultamos a dos profesionales con amplios conocimientos en el tema como lo son el Dr. Luís González Estevarena, Médico Clínico y Especialista en Geriatría y Gerontología; y la Enfermera Profesional Evangelina Valderrey, Directora de Cuidados y Prevención Comunitaria del Municipio de Coronel Pringles quien tiene bajo su órbita el área de Tercera Edad.
Cabe señalar que el significado de ancianidad es antigüedad, calidad de antiguo; por lo que un anciano no es lo mismo que un viejo, ya que la palabra viejo es un término peyorativo que indica una categoría deslucida o estropeada de ser.
El adulto mayor y la medicina.
Para el Dr. González Estevarena “hoy al adulto mayor, desde la medicina, se lo comprende como una estructura básica y fundamental” teniendo en cuenta que “es el que más consulta y más medicina consume en el mundo y que tiene que ver con el aumento en la edad y la expectativa de vida, la cual es cada vez mayor y que en Argentina está cercana a los 80 años”.
En el caso de Pringles esto se ve más “porque tenemos una población envejecida donde tenemos índice de población adulta mayor por encima del 30%”, y estimó entre 8.000 y 9.000 adultos mayores.
Acompañar a los ancianos desde adelante, no desde atrás.
En cuanto al rol de la sociedad y el estado en el acompañamiento a los ancianos, expresó que “acompañan desde atrás, nunca desde adelante”. Para el especialista “el estado, evidentemente tiene otras prioridades o urgencias por lo que viene corriendo el proceso desde atrás y la sociedad también”, citó como ejemplo las barreras arquitectónicas y las estructuras sociales.
González Estevarena enfatizó en que “cuando los adultos mayores, en su conjunto, entiendan que son una base fundamental de nuestros días –como en otras partes del mundo- van a decidir su propio camino. Aún no han comprendido esta necesidad, no se han agrupado y por lo tanto no son un elemento de fuerza. El adulto mayor debe tener más voto, más voz para tener una mejor realidad”.
Y concluyó: “Nuestra esperanza es llegar a ser un adulto mayor por lo que deberíamos preparar una sociedad más solidaria y más adecuada a ella”.
Los adultos mayores, bastión de una sociedad.
“Es un trabajo de todos los días recordar el Día de la Ancianidad”, aseguró Evangelina Valderrey para quien “nuestros adultos mayores tienen que ser el bastión de una sociedad, más allá de lo que hoy pueden estar haciendo” y son los que “marcan la experiencia de un camino recorrido. No tenemos que olvidarnos nunca de ellos”.
Desde su rol en el estado municipal al frente de un área que trabaja muy de cerca con los ancianos como lo es Tercera Edad y Discapacidad, manifestó que “encontrarse con cada abuelo nos rememora un montón de cosas que trajeron y que nos dejaron, y hoy estar al frente de un área donde sé que falta mucho por hacer, me llena el alma y son momentos imborrables cuando recibís una sonrisa o un gracias porque los recordaste, porque los fuiste a visitar a un geriátrico o porque los vamos a visitar al hospital cuando tuvimos que internarlos por algún problema de salud”.
Destacó la importancia y la urgencia de “una sociedad que cuide un poco más a nuestros ancianos con cariño por lo que fueron y por lo que nos pueden demostrar. Desde Tercera Edad estamos trabajando mucho con los talleres y ahora estamos trabajando en volver a unir las generaciones de adultos mayores y niños porque es fundamental que nuestros niños valoren y aprecien el valor de los abuelos y que los abuelos puedan demostrar, día a día, lo que ellos son capaces de dar”, concluyó.
Creemos que es oportuno cerrar este artículo con una de las frases que el Papa Francisco dijo el 25 de julio de 2013 en la JMJ de Río de Janeiro en su discurso a los jóvenes argentinos: “cuiden los dos extremos de la vida, los dos extremos de la historia de los pueblos que son los ancianos y los jóvenes”.
Los abuelos cumplen una función muy importante dentro de la familia, tanto para el niño como para los padres pero sólo será positiva si cada miembro se ubica en el lugar que le corresponde.