2022-03-16

CIUDAD

El paraíso de Fra-Pal, nuevamente en los medios regionales

El sitio de atracción turística ubicado en el Paraje Fra-Pal, donde se pueden observar y estar cerca de muchos ejemplares que, vuelve a estar en los medios de la región. Aquí, mas detalles de "Senderos de Fra Pal",.

 


El paraíso que recorren, mes a mes, cientos de bonaerenses está ubicado a pocos metros del cruce Fra-Pal. Mesetas, cerros, lomas, praderas como la estepa africana con los pastos y árboles nativos albergan más de 1000 ejemplares de animales que viven en situación silvestre pese a no ser nativos del lugar.
Antílopes, jabalíes, llamas, guanacos, ciervos multicuernos, ñandúes, cabras, chivos y búfalos del mediterráneo están libres y les podes dar de comer de la mano. Son mansos y convierten el paseo de 5 kilómetros a pie en una experiencia muy especial para grandes y en especial para los chicos.
Paola García es la anfitriona de una de las actividades naturales más encantadoras del sur de la provincia de Buenos Aires.
García, conocedora de estas tierras, realiza una actividad que llama "Senderos de Fra Pal", que tuvo un impacto local: comenzaron a llegar turistas a un pueblo que solo era valorado como una referencia vial.

 

 

La actividad es simple pero profunda: una caminata de cinco kilómetros hasta llegar al Cerro El Tigre, donde pastan estos animales salvajes. La llanura, los cerros, el monte de piquillín y el pastizal pampeano se unen al mallín, una pradera cenagosa que se da en pocos lugares de la provincia.

La formación serrana pringlense tiene una antigüedad de 650 millones de años, se produjo por los sedimentos que se acumularon posteriores al paleozoico y plegados en el mesozoico. El mismo proceso es notable en Sudáfrica. Ambos continentes en un momento geológico, estuvieron unidos.

A Paola García, de 40 años, se le ocurrió organizar estos recorridos para que los turistas pudieran observar a los animales salvajes. "Senderos de Fra-Pal" es el proyecto que presentó cuando terminó sus estudios de turismo en Mar del Plata.
El propietario del campo, de 330 hectáreas, conserva los animales como si fuera una reserva natural. Paola le propuso mostrar este edén para que Fra Pal fuera visitado. "Nos llevó mucho tiempo que los animales se acercaran a nosotros", afirma.

 


De esta aventura es parte también su pareja, Carlos Linares. "Al principio nos tenían mucho miedo", agrega. En una zona de cazadores furtivos, la presencia del hombre intimida. "El secreto es tener mucha paciencia y quedarse mucho tiempo con ellos", sostiene. Y un día comenzaron a acercarse. Un balde con maíz es el señuelo perfecto. "Para ellos es como si fueran caramelos". El primer paso del plan estuvo hecho.

Los Jabalíes, los antílopes que observan curiosos, los ciervos que se acercan para poder tener una ración de maíz. Los búfalos del mediterráneo, a lo lejos, están atentos a todos los movimientos de los curiosos que caminan en su territorio.
Los ciervos son los que más rápidamente pierden el miedo. "Aquel es Bambucho, aquel otro, El Loco", señala. En lo alto del Cerro cuenta la historia acerca de la toponimia. La presencia de un legendario tigre atemorizó a los lugareños. "Hemos encontrado una cueva con elementos indígenas", cuenta. Usaban esta elevación para tener el control del territorio.
La caminata y el aire puro generan apetito la actividad ilusiona con cerrar esta actividad alrededor de una mesa. Vizcacha al escabeche, chorizo seco, queso, jamón crudo acompañado de un pan recién horneado. Todo casero. La ocasión permite conocer la producción artesanal que hacen junto a su pareja. Dulce de leche, distintas mermeladas, licor de vino, entro otros sabores que nacen en Fra Pal.

Fuente: En Línea Noticias

 

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