CIUDAD
La feligresía celebró el ‘Paso’ de la muerte a la vida de Jesucristo
El sábado pasado en la Parroquia Santa Rosa de Lima, se vivió la tradicional VIGILIA PASCUAL en la que los fieles se preparan para celebrar la Resurrección de Cristo, quien luego de su pasión y muerte, alcanzó la vida eterna, que fue presidida por el Cura Párroco, Padre Matías Pardo, acompañado por el Diácono Roque Gencarelli.
Bendición del Cirio Pascual
A las 19 horas, la celebración se inició en el exterior de Cáritas Parroquial, donde se procedió a la bendición del Fuego nuevo con el que se encendió el CIRIO PASCUAL que simboliza a Cristo Resucitado y que se empleará a lo largo del año para la administración del bautismo, durante cincuenta días, hasta Pentecostés.
Las Señales
El Padre Matías marcó unas señales en el CIRIO: una cruz, las letras "Alfa" y "Omega" y las cifras del año en los ángulos de la cruz
Luego encendió el Cirio con el fuego nuevo diciendo: "Que la Luz de Cristo, que resucita glorioso, disipe las tinieblas del corazón y del espíritu".
Tal como se había solicitado, muchos fieles se presentaron con velas que se encendieron con el fuego bendecido, y así en solemne procesión se ingresó al Templo, que se hallaba con las luces apagadas. Llegados al presbiterio, se colocó el Cirio en el candelabro junto al Altar
Posteriormente prosiguió la celebración con el PREGÓN PASCUAL, himno alusivo a la noche de PASCUA, que proclama la gloria de la resurrección de Cristo, e inmediatamente se inició la liturgia de la palabra.
Con júbilo y tonos festivos, los presentes entonaron el canto de Gloria que fue acompañado con signos de alegría y festividad.
Tras la lectura del Evangelio, el Padre Matías, expresó el mensaje de la Vigilia Pascual haciendo alusión a la festividad de Cristo resucitado.
Más adelante se procedió a la liturgia bautismal en la que se bendijo el agua con la que luego se roció a los presentes, quienes renovaron sus promesas bautismales.
La celebración finalizó con la Eucaristía. Este es el momento en que nació la verdadera Eucaristía: ¡LA PASCUA!, por ello, el Misterio de la Noche Pascual culmina en la Eucaristía, que ya no la ofrece Cristo solo, sino en compañía de su Iglesia.
Se vivió un ambiente festivo y de alabanza porque se cumplieron las promesas de Dios, especialmente, por haber restaurado su Amistad con la Humanidad y otorgar la salvación.
EL ORDEN