2023-04-12

CIUDAD

Diego Patti, paciente de diálisis: “es la única salida que tenemos”

Diego Patti es un pringlense de 49 años que ha estado recibiendo tratamiento de diálisis en el Hospital Municipal durante los últimos 15 años. A pesar de las dificultades que enfrenta debido a su condición médica, Diego ha mantenido una actitud positiva y ha continuado trabajando como albañil para mantener a su esposa Patricia y sus dos hijos.

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DIARIO EL ORDEN · Dialisis Diego Patti

A pesar de que la diálisis puede ser un proceso agotador y extenuante, Diego se somete al tratamiento tres veces por semana, durante cuatro horas al día. Esta rutina es esencial para su supervivencia, y Diego es un ejemplo de fuerza y perseverancia ante los desafíos que enfrenta.

 A pesar de que su condición médica ha afectado su vida diaria, Diego se ha mantenido enfocado en su trabajo y en su familia. Su esposa Patricia ha sido un gran apoyo para él, brindándole amor y cuidado mientras él se somete al tratamiento de diálisis.

 Afortunadamente, el tratamiento de diálisis se puede hacer en Pringles (se practica a siete pacientes a la vez), para paliar la insuficiencia renal.

 “En el caso de los pacientes que se hacen diálisis, no les funciona ninguno de los dos riñones. Entré en 2008, cuando tenía 35 años. Cuando ingresas a tu turno, los técnicos y médicos tienen todo preparado para conectarnos, nos conectan dos agujas más gruesas que las de donar sangre, por una de ellas sale la sangre, pasa por un filtro e ingresa por la otra aguja” cuenta a La Voz del Orden, por FM Ciudad 89.5.

 A pesar que pasar por este tratamiento afecta a muchas personas, Diego lleva una vida prácticamente normal.

 “A mí no me afecta, pero es según el cuerpo de cada persona. Yo incluso puedo salir a trotar o andar en bici, pero no todas las personas somos iguales. Trabajo de albañil, en forma normal, creo que soy un privilegiado en este sentido, sé de gente que se descompone o se le baja la presión, pero gracias a Dios a mi no me pasa”.

 Diego recibió trasplante de un riñón en 2013, por parte de su hermana, pero hubo una falla, se tapó una arteria, y tres años después debió volver a diálisis.

 “Seguimos en lista de espera, para poder ser trasplantados. Es la única salida que tenemos –indicó-. Cuando entré en diálisis tenía mis hijos chicos, tenía que seguir trabajando y no quedarme pensando que no iba a poder hacer nada, y eso me motiva y me mantiene. También es fundamental tener una familia que te acompaña”.

 Con respecto, a la noticia emanada que el servicio de Diálisis iba a ser levantado por la empresa que lo brindaba y los pacientes no iban a tener otra forma que viajar a otro centro de salud de la zona, y cómo lo sobrellevaron,

Puntualizó: “Fue bravo, una incertidumbre terrible, porque tener que viajar tres veces por semana, si ya te limita el tiempo estando acá, que está cerca, viajar iba a ser muy complicado-Pero gracias a la gestión realizada por el  Intendente Matzkin, se pudo solucionar y estamos muy agradecidos Tener el centro de diálisis en Pringles y que sea ahora del Hospital le da  un salto de calidad también. Es espectacular”.

“Lo cierto es que tuvimos  momentos de zozobra, pero gracias a Dios, salió todo bien”.

 En relación a su desempeño en el trabajo, fue contundente al explicar: “ En mi caso, trabajo de manera particular, siempre trabajé por mi cuenta y tengo una persona que me ayuda. Es muy difícil, pero los clientes conocen mi problemática y me tienen paciencia”

 Por último, dijo que espera seguir manteniendo esta vida, prácticamente normal: “hoy tengo 49 años, cuando entré a diálisis, a los 35, dije: quiero vivir hasta los 50 para poder criar a mis hijos. Ahora que voy a llegar a esa edad y me siento tan bien, espero que no se cumpla, jaja, quiero seguir diez años mas por lo menos” concluyó.

 Una historia  enriquecedora, de garra, de amor a la vida, a la que viene peleando desde hace quince años.

Verdaderamente, un ejemplo de vida, Su familia está integrada por su esposa Patricia, pilar fundamental y sus dos hijos  Francisco y Gino,

 

ROGELIO GÓMEZ – EL ORDEN

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