ALLA LEJOS Y HACE TIEMPO…
“La Estrella”, un almacén general que brilló en la ciudad
Era el año 1897 cuando Francisco Yzarra llega al país, 3 años más tarde ya instalado en Coronel Pringles inicia sus actividades comerciales en un almacén de Ramos Generales en la esquina de 25 de Mayo y Alem. Paralelamente, sus tíos, Juan y Justo Orruma, ya poseían uno en la esquina de Mitre y 25 de Mayo.
En 1906 unifican los negocios quedando funcionando solamente este ultimo local, y Francisco se integra como socio, hasta que finalmente en 1909 pasa a ser su dueño, y nombra al local con la denominación “La Estrella”, que es el significado de su apellido en idioma vasco.
Una vez que se afianza económicamente, Yzarra empieza a expandirse en el rubro, abriendo una sucursal en Punta Alta e instalando varios negocios ya sea como propietario o como socio, se puede mencionar los almacenes “El Globo, “El Sol”, “El Mejor Punto”, “La Gaviota”, también administro la panadería, que luego fuera de Larceri y varios pequeños negocios más.
Pero volviendo a “La Estrella”, podemos decir que en base a una excelente visión comercial y una tenaz simpatía por el trabajo, el almacén crece rápidamente contando con varias secciones como ferretería, bazar, talabartería, pinturería , etc.
La firma empieza a tener representaciones importantes, todo esto ligado por supuesto al peso que empieza a tener el nombre en la ciudad y en el campo también, ya que los principales clientes son los productores del partido y la zona.
Lubricantes Fax, Lamparas Aladino, Aceites Comestibles Marina y Una estrella y la conocida marca de Tres Arroyos, Istilar con toda su línea de cocinas, estufas, bombas sapo e implementos agrícolas entre otras, empiezan a estar presentes en los hogares pringlenses.
La firma sigue cambiando de socios hasta 1926 donde se incorpora, con tan solo 18 años, Francisco Pedro Izarra, y años más tarde, en septiembre de 1931, luego de más cambios la sociedad queda bajo la denominación de Izarra y Cía.
En 1938 se celebra un nuevo contrato incorporando a Justo Ríos y como habilitados, Orlando y Enzo de Medio. En 1946 se forma Izarra, Ríos y Compania hasta 1972 que se retira Enzo de Medio y quedan como socios administradores Francisco Pedro Izarra, Justo Ríos y Joaquín de Aduriz e incorpora al recordado Nilo Regalía y Héctor Choppi como nuevos socios.
Una mención especial hay que hacer sobre la importancia que tuvo Francisco Pedro Izarra en la sociedad, desarrollando varias actividades, algo muy común en los comerciantes de la época, y llegando al cargo de Senador Provincial, por el cual gestionó muchas grandes obras como cloacas, pavimento, agua corriente y un dato que muchos deben desconocer es que fue el principal impulsor de la creación del Balneario Municipal (una de las calles internas llevan su nombre). Debido a sucesos de la vida la firma sigue cambiando de socios pero siempre manteniendo su nombre.
La esquina de Mitre y 25 de mayo siempre impuso presencia en la ciudad, enfrente el Hotel Comercio y a metros la plaza y la municipalidad, hicieron del local un lugar muy concurrido… grandes estanterías, grandes mostradores y una reluciente caja registradora National sobre uno de ellos, la cual había que ser todo un experto para saberla operar. La venta generalmente era al menudeo, era común ver la gente acercándose con las botellas para compra,r por ejemplo, unas monedas de aceite cuando no alcanzaba para el litro.
Con el correr de los años se abrió un corralón en 25 de Mayo, entre Italia y Juan XXIII, de palos varillas y alambres. Al no existir durante años veterinarias en Pringles se debía acudir a estos almacenes para adquirir todos los productos que existían en esa época, como los antisarnicos Gamatox y Geygi. Es así que estos negocios acaparaban varios rubros en un solo local, era muy común que los empleados vayan a hacer cursos y capacitaciones para estar al tanto de las características de todo lo nuevo que aparecía en el mercado.
En construcción, Acindar, Chapas Ostrilion, Johnson Aceros. En bazar las recordadas l Rigopal y Durax. (No hay casa que no tenga dando vuelta una tasita o un platito) y Capea. Toda la línea Arthur Martin incluyendo cocinas y sus bien logradas heladeras y en pinturería la inconfundible Alba. Seguramente hay muchos datos que quedaran fuera pero como esta es una historia abierta constantemente se va a reescribir.
Fines de los 70 principios de los 80 fue para la Argentina una época de cambios grandes y en Pringles, particularmente, pareció ser una época de recambio comercial, donde las grandes firmas, empezaron a convivir con la modernidad que se aproximaba. Muy poco quedó de esa época, “La “Estrella”, de Yzarra y Cía. no fue la excepción…
Cuentan que las noches de niebla cerrada, cuando el empedrado brilla reflejando las luces, en las esquinas más antiguas de Pringles se escuchan murmullos, que nos recuerdan que existe un pasado que no tenemos que olvidar…
Algunas de las personas que pasaron por “La Estrella”: Francisco Izarra, Francisco Pedro Izarra, Justo Ríos, Orlando de Medio, Juan Ríos, Enzo de Medio, Joaquin de Aduriz, Nilo Regalia, Héctor Choppi, Locatti, Tolosa, Gregorini, Quiroga, Aggio, Potis, Lezcano, Almada, Sara, Ana Maria Locatti, Calesich.