Claudia Oyhanarte: “Soy lo que vivo y lo que hago”
Profesora y vecina de toda la vida, Claudia Oyhanarte se sumó desde el MID a la boleta de Primero Pringles/La Libertad Avanza como candidata a concejal titular en sexto lugar. Con un tono cercano, se animó a responder el cuestionario de Candidatos al natural, un formato distinto en el que los aspirantes dejan de lado el discurso político para mostrar su costado más humano.
A continuación, sus respuestas:
Una vida marcada por la resiliencia
Profesora, vecina de toda la vida y hoy candidata a concejal, Claudia Oyhanarte se define como “una persona resiliente que aprende mucho, sobre todo de los errores”. De su familia heredó —cuenta— la honestidad y la humildad para encarar cualquier tarea, y reconoce a su madre como la principal referente de su infancia.
Su primer trabajo fue cuidando chicos y dando clases particulares de matemática, aunque un recuerdo muy simple la transporta directo a su niñez: “El olor a café con leche que me preparaba mi madre”. Si tuviera que ponerle título a su biografía hasta hoy, elegiría: “Es una muy buena historia”.
Emociones, alegrías y miedos
Claudia se emociona cuando logra resolver cuestiones que la preocupan y confiesa que la indigna profundamente “el abuso y el maltrato a todo ser indefenso”. Aunque no suele dudar de sí misma, reconoce que “a veces me da miedo lo desconocido, pero sé lo que puedo dar y cuento con mucha gente querida que me apoya”.
Entre sus mayores alegrías fuera de la política menciona la posibilidad de ayudar a su familia en momentos de enfermedad y el día de su casamiento. También recuerda con afecto su trabajo comunitario en campañas de tenencia responsable de animales: “Me permitió conocer más de cerca a mucha gente de Pringles”.
Aprendizajes y caídas
Lejos de hablar de arrepentimientos, prefiere ver la vida como un proceso: “Con el paso del tiempo uno va creciendo y aprendiendo. Lo que hice realmente lo sentí así”.
De las críticas personales dice que las toma como oportunidad de aprendizaje, y aunque admite que los límites fueron uno de los errores que más la marcaron, asegura: “No pensé en dejar todo. Soy lo que vivo y lo que hago”.
La familia, su sostén
Casada con Pablo —vecino de toda la vida— y con cuatro hermanos y su madre siempre cerca, Claudia encuentra en su familia un apoyo clave. “Cuando llego después de un mal día, en casa me dicen: ‘Vení que te abrazo’”.
De ellos recibe sinceridad y enseñanzas: el valor del estudio, del trabajo y también de las pequeñas rutinas que la acompañan desde siempre, como disfrutar de un café con leche tranquilo, tal como hacía de niña.
Gustos y manías
En su celular nunca falta “Será”, de Las Pelotas, porque le recuerda a su juventud. No se considera cabulera, aunque tiene comidas que le traen suerte: tortilla y empanadas. Si la invitan a un karaoke, no duda: canta canciones de Gilda.
Admite además una curiosa costumbre: coleccionar lapiceras de todo tipo, casi sin proponérselo. Entre las películas que la marcaron, elige “Amélie”, a la que define como “hermosa”.
Mirada al futuro
Claudia sueña con seguir encontrando felicidad en el servicio a los demás, y espera que en diez años la recuerden “con cariño”. Le gustaría que Coronel Pringles sea un lugar donde todos puedan disfrutar con responsabilidad de lo que tienen. Y si en el futuro un nieto le preguntara qué hizo en este tiempo, contestaría con simpleza: “Traté de ser feliz”.
Bonus Ping-Pong
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Mate dulce o amargo: No toma. Fanática del café â
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Messi o Maradona: Ambos, por distintas razones
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Asado o pizza: Pizza ð
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Playa o sierras: Sierras
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WhatsApp o llamado: WhatsApp
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Libro o serie: Libro ð