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Eduardo “Tomate” Herr: “Mi sueño no negociable es reír, tan simple como una sonrisa diaria”
Querido por todos como “Tomate”, Eduardo Herr es un hombre solidario, amante del ciclismo y muy cercano a la gente. Encabeza la lista de concejales titulares de la Alianza La Libertad Avanza y se define como alguien simple, de familia y amigos. En esta nueva entrega de Candidatos al natural, deja a un lado la política para hablar de su historia personal, sus recuerdos más íntimos y sus sueños para el futuro.
Identidad y pasado
Se define como “un tipo de familia y de amigos, que disfruta de lo simple y le gustan los abrazos”. De su madre aprendió a intentar ser buena persona y de su padre, a empujar siempre hacia adelante en todo lo que se proponga.
De chico admiraba a su abuelo, el “Vazco Erro”. Su primer trabajo fue en la confitería Ulises, a los 14 años. De la infancia guarda en la memoria el humo de la cocina a leña. Y si su vida fuera un libro, lo titularía: “Termino de vivir y voy”.
Emociones y vivencias
Lo que más lo emociona es escuchar el latido del corazón de sus hijas, y lo que más lo enoja, las injusticias. Recuerda haber dudado de sí mismo cuando se enteró de la enfermedad de su hermano.
Su mayor alegría fuera de la política es la familia que formó junto a su compañera de vida y el cariño de la gente. Entre sus anécdotas de infancia, evoca cuando el lechero lo dejaba montar a caballo a los 6 años, hasta que un día el animal se soltó y lo llevó solo hasta su casa.
Si no estuviera en campaña, asegura que estaría corriendo, andando en bicicleta con su hija o viajando con su familia.
Errores y caídas
Confiesa que se arrepiente de no haber estudiado agrimensura mientras trabajaba en Hidráulica. De las críticas, dice que son pocas y que procura no darles demasiada importancia.
El momento más duro fue la pérdida de su madre: “Se me rompió el GPS”, recuerda. Y también aprendió mucho de una pelea con un gran amigo, en la que pidió disculpas rápidamente.
A su yo de hace diez años le diría simplemente: “Seguí así, no cambiaría nada de lo que hice”.
Vínculos y familia
Su familia está compuesta por su esposa Flavia y sus hijas Camila (25) y Carmela (13). “Me respaldan en todo, pero también me critican si dejo de ser yo”, asegura.
Después de un mal día, encuentra en su casa abrazos, buena comida y la certeza de que mañana siempre se puede volver a empezar. La enseñanza que lleva siempre consigo es clara: “Tratar de ser buen tipo, ese es el primer mandamiento”. Y en su familia, hay una tradición que nunca falta: festejar los cumpleaños de todos.
Gustos y manías
En su celular nunca falta una cumbia alegre, santafesina. No se considera cabulero, aunque admite tener algunos “toc” que ni nota. Para él, “tener comida ya es una suerte que celebro”.
Entre sus películas, recuerda Sueños de libertad. En un karaoke elegiría cantar El oso. Y confiesa que, casi sin darse cuenta, fue acumulando bicicletas.
Futuro y esperanzas
Su sueño no negociable es tan simple como profundo: reír cada día. Dentro de diez años, le gustaría que digan de él: “Seguís siendo el Tomate genuino”.
Sueña con ver transformado el barrio Roca, de donde es su esposa. Y si un nieto le preguntara qué hizo en este tiempo, contestaría: “Una hermosa familia y todo lo que pude; viví la vida a full”.
Lo que aún le cuesta entender, reconoce, es la crítica constante entre vecinos.
Bonus Ping-Pong
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Mate: Amargo
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Messi o Maradona: Los dos
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Asado o pizza: Asado
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Playa o sierras: Sierras
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WhatsApp o llamado: WhatsApp
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Libro o serie: Serie ðº