2026-02-16

SOCIEDAD

"Estamos contentas": El regreso de Luzmila y Mariana tras el tratamiento

"Estamos contentas de estar en casita después de tanto tiempo". Con esa frase y el cansancio lógico de un viaje de 24 horas, Mariana Ocerin confirmó el regreso a la ciudad junto a su hija Luzmila, luego de completar el tratamiento de regeneración neuronal en México.

La familia pringlense estuvo más de 30 días fuera del país apostando a una terapia alternativa que, si bien no promete curas mágicas, abre una ventana de esperanza para mejorar la calidad de vida de Luz.

Los primeros avances Consultada sobre los resultados, Mariana fue cauta pero optimista: "La evaluación es positiva. No es milagroso, es un tratamiento alternativo que hay que acompañar con muchas terapias convencionales, pero los cambios se notaron en la primera semana, sobre todo en la postura".

Según relató la mamá, Luzmila siente "el cuerpo más relajado y tiene más intención en los movimientos". Estos pequeños grandes logros son vitales para su día a día. "Quizás un vecino no lo ve, pero nosotras que estamos todo el día con ella, notamos la diferencia", aseguró.

Una ventana de 9 meses Lo más importante del tratamiento es lo que viene ahora. Los médicos explicaron que los efectos de la estimulación pueden seguir apareciendo hasta nueve meses después de finalizadas las sesiones. "Se siguen generando nuevas conexiones neuronales, por eso ahora no hay que quedarse de brazos cruzados. Hay que meterle mucha kinesiología y estimulación para aprovechar esas conexiones", explicó Mariana.

El objetivo próximo es lograr que Luz pueda manejar una silla motorizada para ganar autonomía y mejorar el uso de su comunicador visual.

El esfuerzo económico y la ayuda recibida El viaje implicó un sacrificio enorme. Mariana confirmó que el costo es muy elevado (el tratamiento ronda los miles de dólares, sumado a estadía y pasajes). "Es mucho sacrificio económico, físico y emocional", confesó.

Para costearlo, contaron con la solidaridad de los pringlenses (que compraron las cajas navideñas que ella vendía) y el apoyo de la Fundación M8 Vive de México, que colaboró con traslados y hospedaje. "Hubo muchas empresas, particulares y mis clientas que ayudaron. A todos ellos, gracias de corazón", finalizó.

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