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Mano a mano exclusivo: el pringlense Ariel Rincón entrevistó al reconocido periodista Adrián Puente
El periodismo deportivo es un camino apasionante, pero también "lleno de espinas". Así lo definió Adrián Puente, una de las figuras más respetadas de la televisión y referente indiscutido del automovilismo internacional, en un enriquecedor diálogo mantenido con el estudiante de periodismo deportivo pringlense Ariel Rincón, en el marco de un trabajo de formación que cobra un notable relieve periodístico.
La vocación temprana y el valor de no dejar pasar oportunidades
Adrián Puente descubrió su vocación a los 14 o 15 años, cuando entendió que su destino no estaba en competir dentro del deporte sino en contarlo. En 1988 comenzó sus estudios formales e ingresó a los medios cubriendo motocross y karting para transmisiones radiales.
Una de las grandes lecciones compartidas por el conductor para quienes dan sus primeros pasos es no descartar oportunidades, aunque parezcan alejadas de la meta inicial. En sus comienzos aceptó una beca para cubrir deportes ecuestres, disciplina ajena a su conocimiento que le sirvió como una escuela formativa a escala reducida. Esa constancia lo depositó más tarde en Fox Sports Noticias como jefe de redacción y conductor, hasta llegar en 2001 a su gran anhelo: relatar la Fórmula 1.
Coberturas históricas y el ritmo de los medios
A lo largo de más de tres décadas de trabajo ininterrumpido, transitó momentos de escala global: desde la cobertura del Mundial de Alemania 2006 (donde presenció el debut mundialista de un joven Lionel Messi de 18 años) hasta una cobertura histórica de 40 días en el Vaticano durante la asunción del Papa Francisco, sumado a crónicas de calle sobre problemáticas sociales sensibles en nuestro país.
El punto de quiebre: un ACV a los 39 años
El tramo más reflexivo del reportaje abordó un suceso bisagra en su biografía. A los 39 años, tras años de sobreexigencia laboral de sol a sol y estrés constante, Puente sufrió un accidente cerebrovascular (ACV).
Aquel episodio significó una detención forzosa que lo obligó a "barajar y dar de nuevo": aprender a respetar los límites del cuerpo, incorporar la actividad física regular y priorizar los momentos de descanso y bienestar personal. A partir de esa experiencia, transformó también su modo de comunicar, imprimiéndole un tono más docente, empático y humano frente a las pantallas.
El "Efecto Colapinto" y el nacimiento del "¡Vamos nene!"
En la actualidad, al frente de las transmisiones de la máxima categoría, Puente adaptó su impronta para abrazar a la multitud de nuevos aficionados impulsados por la irrupción del piloto argentino Franco Colapinto.
"Entendí que una carrera de Fórmula 1 o un evento deportivo tiene que ser un motivo de alegría, una ventanita para escaparse del entorno problemático", reflexionó sobre la impronta pasional de sus relatos. De esa energía genuina nació su recordada exclamación "¡Vamos nene!", surgida de manera espontánea durante el Gran Premio de Austin cuando el pilarense superó a Fernando Alonso.
Para Puente, el desafío de la comunicación actual radica en combinar la precisión técnica con una calidez pedagógica que permita guiar a las nuevas audiencias sin resignar la rigurosidad informativa.