2020-08-22

CIUDAD

"Ayer fue mi ultimo día de trabajo"

Daniel Heredia, "Dani" como lo conocemos todos, se jubiló de su profesión de docente. Aquí cuenta sus comienzos de docencia en las escuelas rurales, su labor en la secundaria, y algunas anécdotas, como aquella vez que le decoraron su jeep con papel higiénico.

 


"Son 28 años de docencia, con el paso de los años, en algún momento me tenía que retirar" cuenta Dani Heredia, quien el miércoles tuvo su ultimo día laboral como docente, con sensaciones encontradas.
"Me quiero ir del trabajo, pero siempre queda esa relación con la gente. Eso es lo que extrañas, la convivencia con compañeros, el trato con los chicos, los mates, las charlas" expresó.

"Ahora tengo muchas cosas para hacer. Siempre con el cuartel de bomberos, la política…también voy a trabajar en casa con alguna artesanía, arreglar el jeep" continuó.

 

Daniel Heredia, aparte de su profesión de docente, es bombero hace 15 años.
"Ahora tengo que rendir un curso de segunda categoría, de jerarquía. Es un curso que comenzamos en forma presencial el año pasado, y este año -por la pandemia- lo continuamos por zoom. Hay trabajos prácticos virtuales y presenciales con compañeros de Pringles, Laprida, Claromecó, y el director de capacitación Leandro Montenegro".

Siempre vinculado a la política, este fin de semana participará de un congreso provincial del Partido Obrero -por plataformas virtuales-, y el mes que viene será parte del congreso nacional, que habitualmente se hacía en Semana Santa.

 

SUS VIVENCIAS COMO
DOCENTE

"Me acuerdo de muchas cosas, de pasarnos muchas noches preparando las expo con los chicos, los compañeros, el Trafo, Flaco Troilo, Osvaldo Halter" recuerda por sus primeros pasos en la Escuela Técnica.

 

"La semana de la Educación Técnica es algo tradicional, los chicos, docentes y personal se integran con un montón de actividades. Ahora se han ido reduciendo en horarios, y los seguros limitan un poco, pero siempre están los asados con profesores y alumnos, pasábamos un día distendido, distinto".

Dani comenzó sus trabajos como docente en las escuelas primarias rurales, trabajó en las escuelas Nº 1, 30, 22, en El Pensamiento, La Paloma, y Reserva.
"Al recibirme empecé en escuelas de campo, y Cristina Mariñas siempre me decía que me iba a ir bien en talleres. Claudia Alonso, en ese entonces regente técnica, me fue a buscar al taller para ver si quería ir a trabajar la escuela secundaria, y me tomaron una prueba con Carlos Troilo. En la Técnica empecé en febrero del 92; y también trabajé en el Centro de Formación Profesional a la noche, y como maestro de apoyo en el Hogar del niño varón".

Sobre este último, indicó que en dicho lugar hacía "un poco de todo", acompañando a los chicos en su trayecto por la primaria y a quienes comenzaban la secundaria.
"Era fundamental la contención; hacíamos artesanías, hablábamos de las motos, bomberos, hacíamos deberes, jugábamos a la pelota" contó.

En las escuelas rurales trabajaba con pocos alumnos, y con muchos grados en una misma aula. El pase a escuela secundaria marcó una diferencia en el trato con los alumnos, y en sus comienzos en la Escuela Técnica las diferencias de edades entre un profesor joven, Dani Heredia, y los alumnos, eran muy pocas.

"Pasar a educar en Secundaria fue diferente en el tema del trato con los alumnos, siempre me gusta trabajar con adolescentes y en ese entonces mis alumnos tenían conmigo una diferencia de solo 9 o 10 años -indicó-. Siempre me tocaron alumnos que no han generado problemas de conducta".

 

 

En aquella secundaria de sus inicios como docente, se trabajaba a martillo y lima, aparecían las primeras salas de informática y no existían los celulares.

"Hoy ha cambiado mucho, pero también en las reformas educativas que a veces te hacen cansar, porque parece que remas en dulce de leche. Las tecnologías han avanzado y necesitamos que la gente se renueve. Nosotros vamos quedándonos en el tiempo y necesitamos gente con ideas nuevas".

"Arrancamos a trabajar con lima y martillo, a hoy tener tornos con control numérico. También en el lenguaje tecnológico es distinto, en nuestros comienzos teníamos solo dos computadoras y no existían los celulares, que cuando aparecieron y llegaron a las escuelas, fue toda una revolución" agregó.

"En los últimos años cambiaron las comunicaciones y evolucionaron más que nosotros. Los chicos ya nacen con esa tecnología, lo mejor es retirarse a tiempo y no quedarse en un lugar, nadie es imprescindible. Si me necesitan, voy a ayudar de afuera; pero como docente no le estaría haciendo bien a la escuela" afirmó.

 

"ME PINTARON EL JEEP Y ME LO ENVOLVIERON EN PAPEL HIGIENICO, COMO UN REGALO"

"Tuve la suerte de hacer lo que me gustaba hacer, no sabia que me gustaba tanto y disfruté mucho el tema de dar clases -dice Dani-. Es una etapa que se termina y siempre quedan los mejores recuerdos".

"En la educación coseche buenos amigos, tuve alumnos y compañeros de trabajo, que hoy son amigos. Doy un ejemplo, el Pichi (Oreste), fue alumno, compañero de trabajo, hemos viajado juntos. Quedan las relaciones que a veces son difíciles de conseguir en otro lugar".

Dani Heredia ya tendrá horarios ni tareas por corregir, aunque aún le queda pendiente la finalización de un curso que estaba dictando en el Centro de Formación Profesional (de Electricidad del Automotor), que debió postergarse por la situación de pandemia.

"Se cortó cuando estábamos empezando, pero lo seguiré hasta que lo termine. Hicimos muchas cosas en forma virtual, pero como todos saben en el Centro se hace mucha practica, por eso mantenemos el contacto con los alumnos y en algún momento podremos terminar ese curso".

Como muchos otros profesores, compartió bromas con sus alumnos, y a veces le tocó ser "victima" de algunas de ellas. Como la vez que en la Escuela Técnica le decoraron el jeep con el que asistía a clases.
"Siempre se dan unas cuantas bromas, la relación en esa escuela es fluida, un ida y vuelta. Me acuerdo que para mi cumpleaños había ido con el jeep a la escuela. Los alumnos me lo dejaron sobre tacos, le sacaron los cables, bujías, me lo habían pintado y encintado con papel higiénico, terminando con un moño como regalo para el cumpleaños".
Pero la historia, no terminó allí. "En ese momento llega Norma Camps, lo mira, se pone a leer lo que me habían pintado, y me dice: ¡Cómo te quieren los chicos, te regalaron un jeep! cerró, con risas por este tipo de anécdotas.

Desde estas líneas le deseamos lo mejor a Dani Heredia en este nuevo camino que comienza, ya alejado de la profesión de docente, y quienes tuvimos la suerte de tenerlo como profesor sabemos que siempre estará para dar una mano cuando se lo necesite.
ROGELIO GÓMEZ - EL ORDEN

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