2023-04-28

 Historia de vida, Empatía con un vecino

Cuando una generación de hierro es ejemplo de trabajo y dignidad.

Esta es una historia que tiene como protagonista a Adriana, propietaria de una peluquería, en calle 15 y Stegmann,  y posee  el don de la solidaridad.

DIARIO EL ORDEN · Empatia con Vecino

Así lo contó en una nota realizada por María Rosa Luna, a la  “La Voz de El Orden!”, que se emite por FM Ciudad:

“Siempre hay algo lindo para contar.  Tengo de clientes a mucha gente mayor, con situaciones económicas distintas”.

“En un día normal de trabajo, estaba atendiendo a un señor que había ido a cortarse el pelo, y cuando llegó el momento de pagar, los $400,  sacó un pañuelito atado, de su bolsillo,  donde tenía monedas y billetes de diez pesos y me los entregó”.

“Le dije, que no le iba a cobrar, como lo he hecho en otras oportunidades con otras personas. Y me contestó: ‘Cobro una jubilación mínima, me cuesta pagarte, pero tengo dignidad’. Sino me vas a cobrar,  no voy a venir más a cortarme el pelo’,

“Me puse en su situación, lo entendí, es gente que está acostumbrada a pagar y no a mendigar.

“Y me expresó: ‘No llegué a esta edad para mendigar.  Llegué a esta edad, para poder solventar mis gastos y la verdad que no me alcanza”.

 

Y amplió Adriana: “La verdad que fue muy triste para mí, porque él no aceptó el gesto. Había otro cliente esperando, que estaba escuchando, y  le pregunta: ‘¿qué harías vos con esos cuatrocientos pesos? Y le contesta el abuelo: “Con estos $400 me compraría medio kilo de carne picada”.

“Es ahí, cuando el señor, de nombre José, le contesta: “Mira yo necesito el cambio, que me hace mucha falta. Si me das el cambio te doy los cuatrocientos. Cuando le da el cambio, le dice: ‘esos cuatrocientos pesos son tuyos para que compres la carne picada, porque de ahora en mas, le voy a pagar a Adriana tu  corte de cabello, quédate tranquilo”.

 

El abuelo le contesta:’ Me voy, si veo que le vas a dar la plata, porque yo quiero pagarle a Adriana, porque ella trabaja, porque necesita, sino no estaría trabajando’,

“Esa situación hizo que uno llorara, se emocionara, había también en la peluquería, una chica joven que lo abrazó y lo besó., Es una situación que están viviendo muchos abuelos. Y no nos estamos dando cuenta…”, señaló Adriana.

 

Y enfatizó: “El abuelo tiene 83 años, viene en bicicleta y no acepta nada, ni siquiera de los políticos. Dice que la política a ellos nunca les dio nada, porque si le hubieran dado algo, no estaría cobrando una jubilación, como la que está cobrando. Trabajó toda su vida en el campo, y a su vez te dice, que ellos son los viejos del olvido, porque no votan, y esas cosas te dejan mal, porque es una realidad triste. Sin palabras “, dijo Adriana emocionada.

 Sostuvo además: “Estas historias son diarias. En 35 años que trabajo, he pasado por distintas situaciones. Estas cosas que pasan, las he vivido en el 90, en el 2001, pero no me pasó con la gente mayor, sino con la familia, que no le alcanzaba para cortarse el pelo”.

“La verdad…  esta situación no la quería volver a vivir, porque ya la vivimos, la pasamos y ahora  no quieren dejar de pagarme, pero tampoco  quieren ir a otro lado, y he optado ir a la casa, cobrarle lo mismo que le cobro acá, para que ellos no gasten en remis”

“Agradezco de corazón el gesto de José, la persona que ayudó al abuelo. Hace falta más gente así”.

 Y agregó con lágrimas: “No abandonemos a nuestros abuelos, que son los que nos trajeron a esta tierra. Lo veo en mi padre, que tiene 80 años y está trabajando en su taller. Te pones a pensar  que si no estuviera trabajando estaría en la misma situación que este abuelo”, concluyó Adriana.

 Este es un relato, que refleja lo que le pasa a mucha gente, que nos pasa, y todos estamos atentos a aportar un granito de arena con un gesto de esta naturaleza.

 Tres cuestiones muy ligadas a la dignidad, pero también a la realidad que estamos viviendo.

Tres personas que evaluaron la situación. para ver cómo ayudar a alguien que no desagradecía la ayuda, pero quería y valoraba el hecho de poder  pagar con sus propios ingresos  a Adriana, por un corte de pelo, porque también estaba valorando su trabajo

    La nota  cerró con una reflexión que envió un oyente que expresaba: El pensamiento para hoy: Se está muriendo la Generación de Hierro, para darle pasa a la Generación de Cristal, la generación que sin estudios, educó a sus hijos, la que le enseñó valores, empezando por el amor y el respeto.

Están muriendo los que pasaron por mil dificultades y sin rendirse nos enseñaron cómo vivir con dignidad.

Los que después de una vida de sacrificios y penurias, se van con las manos arrugadas y la frente en alto.

Se está muriendo la generación que enseñó a vivir sin miedo, la generación que nos dio la vida…”.

 (La nota completa se puede escuchar por FMCiudad(

Te puede interesar