CIUDAD
“Si se le puede robar una sonrisa al paciente, ya tengo mi día pago”
Se llama Gastón Herrera, tiene 30 años de empleado municipal, y contó algunos detalles de su carrera laboral en La Voz del Orden, por FM Ciudad Pringles, nota de la cual extraemos unos pequeños fragmentos.
“Llegué a Pringles para volver como enfermero a la salita, porque una de las chicas se jubilaba.
Cuando vine se había cerrado el curso de auxiliares y solo quedaba la carrera de enfermería profesional”.
Fue así que, con cambios de gobiernos y variantes, Gastón se quedó en el Hospital Dr. Manuel Cabrera.
“Me crié en un grupo muy lindo, de los “viejos” enfermeros, que no solo te enseñaban enfermería, te instruían, retaban, cuidaban, contaban experiencias y te educaban en el plano laboral”.
“La enfermería me deja grandes compañeros, experiencias, momentos traumáticos para los que estamos preparados, pero lo lindo es el trato con la gente: si lo tenes, te pasa lo que me pasa a mí, salir a callejear, a hacer domicilios, si no lo hago, siento que me falta algo” expresó.
Indicó que siempre intenta llegar al paciente de otra forma, sacarlo al menos por un ratito del problema que lo aqueja.
“Uno siempre intenta aportar la solución que a veces no depende de uno, y hay que mantener el equilibrio para poder desempeñarse en la función que le toca, brindar un servicio acorde, pero si se le puede robar una sonrisa al paciente, ya tengo mi día pago”.
“A pesar de todos los problemas, si le puedo sacar algo de alivio. Sabemos qué abordar y qué no, siempre está la idea de sacarlo por un ratito del problema, conversando. Y esas cosas las aprendes de los viejos. Por suerte tuve grandes pilares que me marcaron, me enseñaron”.
Y continuó: “los enfermeros que hacemos trauma, tenemos algo diferente. Se trabaja muy en conjunto con bomberos, pero somos más técnicos que seres humanos en ese momento. Después te cae la ficha. Y al trabajar con chicos, después tenes que estar un ratito a solas, porque eso afecta”.
Sobre si va o no a los accidentes, indicó: “ahora estoy volviendo a los accidentes. Después de cursar una enfermedad coronaria, por consejo del médico de cabecera que me dijo que no me metiera en cosas de stress. Pero la guardia o el politrauma forma parte de uno mismo”.
Su pasado como bombero, al menos por unos meses, también lo marcó.
“A mí me pasa que siempre quiero ir (a los accidentes). Aun sin hacer guardia o traslado como hacía antes, siempre a la expectativa, es un hábito que tengo incorporado. Fui bombero por unos meses en el cuartel de Bomberos de Indio Rico y eso creo que lo seguís teniendo, no te lo olvidas mas”.
ROGELIO GÓMEZ – EL ORDEN