CIENCIA
Desde Coronel Pringles al mundo: el proyecto de regeneración celular de Mikele Amondarain
Estuvo mucho en contacto con hospitales, lamentablemente por enfermedad de su padre, y tuvo una incursión por la medicina. Mikele Amondarain finalmente descubrió que su vida estaba detrás de un laboratorio, y hoy lleva adelante un proyecto que a futuro puede ser beneficioso para la salud.
Incursionando en el campo de la genética, junto a otros investigadores estudia el ADN que compone las células del cuerpo, esa información única de cada persona.
La pringlense se recibió de Licenciada en Genética en Pergamino y luego se instaló en Capital como becaria doctoral del CONICET.
"Me postulé a una beca de impresión 3D de parches con exosomas de células madre -cuenta a Diario EL ORDEN-. Las células tienen la capacidad de auto renovarse y pueden diferenciarse a un tejido específico, músculo o tejido adiposo. Hoy en día se juega mucho con esas propiedades de la célula para regenerar lesiones de ciertos tejidos".
Manifestó que la ventaja del proyecto que lleva adelante es que utilizan exosomas de estas células, que es más novedoso.
"Los exosomas los liberan las células madres, tienen la información y la llevan a una celula receptora" describe.
Justamente esto se trabaja en busca de la regeneración de tejido epitelial.
"Apuntamos a eso y vimos que teníamos tracción para poder comenzar. Mi sueño es poder aplicarlo en tejido cardíaco o neuronal".
INVESTIGACIONES Y BÚSQUEDA DE INVERSORES
"Es un trabajo intenso, se investiga y se lee mucho" señala la pringlense que mediante becas va aprendiendo en diferentes países con expertos en la materia.
Así, tuvo la oportunidad de aprender en España, Alemania y Brasil, y volcar esos conocimientos en nuestro país.
"Es un proyecto de tesis doctoral del CONICET. Junto con el director de la tesis vimos tan buenos resultados que decidimos convertirlo en startup, un emprendimiento tecnológico independiente en crecimiento que se llama Vesicly".
Ese proyecto de biotecnología tiene mucho para dar y por ello ya hay personas interesadas en invertir.
"Hablamos con personas que están en el tema y quisieron invertir. Seguimos en el proceso de buscar inversores y empezar con la empresa, poniendo en marcha estudios pre clínicos en humanos. Una vez mostrada la eficacia, puede salir al mundo el producto, que tiene una patente detrás, a base de exosomas".
AGRADECIMIENTOS
Para Mikele la enseñanza desde sus inicios fue muy buena, en nuestra ciudad cursó estudios primarios en la Escuela 40 y luego en la Secundaria Técnica 1.
"La Secundaria Técnica fue clave en la educación que recibí para después meterme en la Universidad y continuar los estudios. Tuve unos profesores que son mis ídolos, esos que además de enseñar te dan el mensaje y la mentalidad para el futuro, el poder insertarte en otro mundo que no tenés idea".
También agradece al CONICET, al que describe como un sector que siempre ha sido muy golpeado, y que le permitió terminar el doctorado.
"Y lo más importante es que pude hacerlo en el Instituto Fleni de Escobar que nos ha brindado un apoyo en este tiempo tan difícil" agregó.
Por último dejó un mensaje: "Tenemos muy buenos investigadores en Argentina y todo el mundo nos quiere. Somos personas tan golpeadas (aunque duela decirlo) que con poco podemos hacer muchas cosas, estamos súper bien vistos y tenemos buena educación de base" finalizó.