SOCIEDAD
El milagro de la solidaridad: Pringles se unió y Álvaro podrá viajar a México
Fueron cuatro meses de lucha incansable, de rifas, de eventos y de noches sin dormir. Pero el esfuerzo valió la pena. Este fin de semana, la comunidad de Coronel Pringles escribió una nueva página de solidaridad: la familia de Álvaro logró reunir la totalidad del dinero necesario para viajar a México y realizar el tratamiento médico que tanto esperan.
En diálogo con La Voz del Orden, Dai Trevisi, mamá de Alvarito, no pudo ocultar su felicidad y alivio. "Hoy me desperté y hacía meses que no dormía una noche de corrido. Relajás un poco porque la cabeza no paraba de pensar qué más inventar para llegar", confesó.
El "baile" que completó el sueño El empujón final llegó con un evento organizado por vecinos y bomberos voluntarios, quienes se pusieron la campaña al hombro. "Fue un acto de humanización", describió Dai. "Hubo gente que compró entradas aunque no iba a ir, solo para colaborar. Ver a los bomberos, a María Rosa, Ambrosio, Ricardo... gente que trabajó desinteresadamente para nosotros, es algo que no tengo palabras para agradecer".
La noticia más esperada se la confirmaron en medio del evento: "Se acercó María Rosa y me dijo: 'Relajá, tranquilizate que está la plata que falta'. Fue una emoción inmensa", relató.
El desafío que viene: un mes en México Con el objetivo económico cumplido, ahora comienza la etapa logística. Dai explicó que deben realizar los trámites para transferir el dinero al centro médico y organizar la estadía. La familia viajará completa: Dayana, su pareja Agustín, Álvaro y su hermanita Alfonsina. "Al principio pensé en ir sola con Álvaro, pero ¿qué hacía sola en otro país? Además, Alfonsina sufrió mucho mi ausencia cuando estuvimos meses en Buenos Aires. Decidimos hacer un esfuerzo más y estar juntos como familia apoyándonos", explicó.
Para costear los gastos de vida durante ese mes en el extranjero (comida y movilidad), la familia planea trabajar allá si es posible. "Hay padres que se ponen a trabajar ese mes, y si Agustín o yo podemos hacerlo, lo vamos a hacer", aseguró. Afortunadamente, ya consiguieron una donación para la estadía.
"Orgullo de mi pueblo" El tratamiento no garantiza resultados mágicos, y los miedos lógicos existen, pero la energía de Pringles viaja con ellos. "El amor que hemos recibido en estos meses me llena de orgullo de mi pueblo. Siempre nos andamos quejando, pero cuando nos unimos salen estas cosas maravillosas", concluyó Dai, agradeciendo cada peso, cada rosario y cada estampita que los vecinos les hicieron llegar.