CIUDAD
Camino al 144° Aniversario: La histórica panadería de Laforgue Hnos. en El Pensamiento
Rumbo a la celebración de los 144 años de la fundación de Coronel Pringles, abrimos las páginas del recuerdo para destacar a aquellos emprendimientos que forjaron la identidad productiva y comercial de nuestro distrito y sus localidades vecinas.
En esta oportunidad, una crónica histórica titulada "Pringles Industrial" retrata el funcionamiento de la destacada Panadería de los Señores Laforgue Hnos., un establecimiento modelo fundado por don Emilio Laforgue e hijos en la estación y colonia El Pensamiento.
Un establecimiento moderno y pionero Hacia la década de 1920, la panadería se convirtió en un verdadero orgullo para el paraje rural, abasteciendo con pan y galletas a toda la población local y de campaña. El cronista de la época destacaba con asombro las condiciones de higiene y la modernidad de sus instalaciones: un edificio de material con paredes revocadas y blanqueadas, pisos de baldosas impecables y maquinaria reluciente.
Entre su equipamiento de vanguardia, la cuadra de trabajo contaba con maquinaria de última generación marca SIAM, que permitía procesar diariamente entre ocho y nueve bolsas de harina incluso durante las épocas de menor demanda invernal. La calidad de sus productos —tanto el pan francés de corte rosáceo como sus afamadas galletas— se atribuía no solo a la excelencia de la harina seleccionada, sino también a la inmejorable calidad del agua del paraje.
El legado de una familia de trabajo El inmueble original pertenecía a don Aníbal Vanolli, quien no dudó en ampliar las instalaciones edilicias ante el empuje y la solvencia de la firma E. D. Laforgue e Hijos.
La historia familiar cuenta que don Emilio Laforgue (de origen francés) y doña Luisa Eisage (uruguaya, de ascendencia alemana) conformaron una numerosa familia de nueve hermanos (tres varones y seis mujeres). Tras iniciarse en el oficio en General La Madrid y registrar un paso por Líbano, la familia se radicó definitivamente en El Pensamiento en 1921, convirtiéndose en un verdadero símbolo de laboriosidad, honestidad y superación en el interior bonaerense.