CLIMA
Ciudades bonaerenses amanecieron con una extraña bruma en el aire: a qué se debe
Nuevas imágenes satelitales nos muestran, en tonos amarillos, el polvo que se levantó en Patagonia. El viento del sector sur–sudoeste arrastró el polvo patagónico hacia la franja central y redujo la visibilidad en varias ciudades costeras bonaerenses”, detalló el SMN.
“Los fuertes vientos levantaron la tierra y el polvo de la superficie. La Patagonia es muy árida, entonces las partículas más gruesas se depositan rápido, pero las más pequeñas quedan en suspensión y los vientos las arrastran según la dirección que tomen”, explicó el meteorólogo Gustavo Czop a Radio Tandil.
El viento del sector sur sudoeste ese polvo hacia el centro del país. “Además, se han producido incendios forestales, así que lo que vemos es la combinación de ambos efectos: polvo y humo”, detalló Czop.
El especialista también señaló que la posición del sol también influye en la visibilidad de la bruma. “Al amanecer, cuando el sol está más inclinado, atraviesa más atmósfera y se ve más polvo; al mediodía, con el sol casi vertical, hay más visibilidad”, detalló.
El fenómeno meteorológico se registró en numerosas ciudades bonaerenses como Olavarría, Tandil, Azul, Mar del Plata, entre muchas otras.
“Se ve como un manto difuso de polvo y humo que se origina en la Patagonia, incluso se observan las plumas de humo de los incendios forestales”, explicó el meteorólogo.
Sobre los vientos extremos en la Patagonia que provocaron este fenómeno, Czop explicó: “Se dio una situación sinóptica particular: una baja presión muy profunda sobre el océano y un sistema de alta presión elevado sobre la Patagonia. La diferencia de presión genera vientos muy intensos, como un chorro de agua que sale más fuerte si se aprieta la manguera. Por eso se dieron ráfagas de hasta 150 km/h y sus consecuencias, como barcos hundidos o viento extremo sobre la meseta en Chubut”.
“Estas condiciones son esporádicas y no se habían dado hace muchos años. Actualmente la presión está cambiando, pero los efectos todavía se sienten hacia el este y sobre el Atlántico, donde las olas deben ser enormes debido a estos vientos”, concluyó.