SOCIEDAD
Qué mirar antes de comprar un título: TIR, paridad y vencimiento
Cuando decidís destinar parte de tus ahorros a renta fija, comprar bonos puede ser una de las opciones más sensatas. Pero no todos los bonos rinden igual: antes de invertir, conviene revisar con atención tres variables clave: la TIR, la paridad (o precio respecto al valor nominal) y el vencimiento. Comprender estos conceptos te ayuda a elegir el bono correcto según tu perfil. En esta guía te explico qué significa cada uno y para qué conviene cada combinación si pensás invertir en bonos.
¿Qué es la TIR y por qué es clave al invertir en bonos?
La TIR —Tasa Interna de Retorno— de un bono representa la rentabilidad real que obtendrás si mantenés el título hasta su vencimiento, considerando todos los pagos de interés (cupones) y el reembolso del capital.
Lo importante: la TIR refleja la ganancia real, no sólo el “interés nominal” que promete el cupón. Esto tiene implicancias relevantes:
- Si comprás un bono cuando cotiza por debajo de su valor nominal, la TIR puede ser más alta que el cupón.
- Si lo comprás por encima de su valor nominal (a “prima”), la TIR será menor que el cupón: estarás pagando una penalidad por adelantado.
- Por eso, conviene siempre mirar la TIR —no sólo el cupón— para evaluar cuánta rentabilidad real obtendrás.
En la práctica, la TIR te permite comparar bonos entre sí —incluso con cupones diferentes o vencimientos distintos— en una base equivalente de rentabilidad anual esperada.
¿Qué es la paridad o precio del bono (por encima o debajo de la nominal)?
Cuando comprás un bono no siempre lo hacés al valor nominal (“100” o “1000”, según el caso). El bono puede cotizar con descuento (por debajo del valor nominal), al par (valor igual al nominal) o con prima (por encima del valor nominal). Esa diferencia afecta directamente tu rendimiento real.
- Comprar con descuento suele aumentar tu rentabilidad: comprás barato y cobrás (reembolso + cupones) sobre un valor nominal completo.
- Comprar al par implica que rentás lo que indica el cupón (o lo que indica el bono si es cupón cero).
- Comprar con prima reduce la TIR real, incluso si el cupón nominal parece alto.
Por eso, el precio al que adquirís el bono es tan importante como sus condiciones. Evaluar la paridad te ayuda a evitar sorpresas y calcular qué rendimiento real podés esperar.
Vencimiento: corto, mediano o largo — lo que convenga según tus objetivos
Otro factor clave es el vencimiento del título, es decir cuándo se te devolverá el capital junto con los pagos correspondientes. Este punto importa por varias razones:
- Si tu horizonte de inversión es corto, conviene un bono con vencimiento próximo: te asegura retorno rápido y reduce exposición a cambios de mercado.
- Si buscás renta periódica (cupones frecuentes), un bono de mediano plazo puede servir.
- Si tu intención es obtener una tasa atractiva en el largo plazo, bonos a largo plazo pueden ofrecer mejor combinación entre cupones + capital, aunque con mayor sensibilidad a variaciones de tasas de interés.
Un bono cupón cero —que no paga cupones periódicamente sino que se amortiza todo al vencimiento— puede interesar si buscás maximizar la ganancia de capital, aunque implica esperar hasta la fecha final.
Cómo puede ayudarte una plataforma moderna para invertir en bonos
Hoy en Argentina existen plataformas que facilitan invertir en bonos desde un entorno digital y regulado. Usar estas herramientas permite acceder a títulos, consultar precios de mercado, simular escenarios con diferentes TIR y vencimientos, y seguir toda la inversión desde el celular. Una de esas opciones que podés considerar es Cocos, que ofrece acceso a bonos domésticos y te permite manejar tu cartera de forma intuitiva.
Invertir en bonos ya no pide operaciones complicadas: con una plataforma clara y regulada podés revisar información clave, comparar alternativas y tomar decisiones informadas — incluso si recién empezás.
Lo básico que conviene revisar antes de comprar un bono
Antes de decidir, chequeá siempre:
- El precio al que lo comprás (descuento, par o prima).
- La TIR esperada, no sólo el cupón.
- La fecha de vencimiento y tu horizonte personal de inversión.
- Si el bono paga cupones periódicos o es cupón cero.
- Posibles riesgos: cambios en tasas de interés, riesgo país, inflación, etc.
Con estos indicadores en la cabeza, tendrás más herramientas para elegir bonos que se ajusten a tu perfil, tolerancia al riesgo y objetivos financieros. Así invertís con criterio, no a ciegas.