CIUDAD
Cálida y emotiva travesía de los Reyes Magos.
Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron, en la calurosa tarde de hoy, gran parte de la ciudad alimentando la ilusión de los más pequeños.
En una cálida (por el afecto y por la temperatura) y emotiva travesía, los Reyes Magos realizaron un extenso recorrido que comenzó pasadas las 16:30 horas en el templo parroquial y que se fue extendiendo a través de las seis capillas que integran la comunidad de la Parroquia Santa Rosa de Lima para culminar nuevamente en el templo parroquial.

El recorrido también incluyó otros puntos como el Hogar Convivencial (ex Casa de los Chicos), Plazoleta Eva Perón, Plazoleta del Cooperativismo.
En cada lugar que visitaron Melchor, Gaspar y Baltasar, eran recibidos por inocentes sonrisas dibujadas en los rostros de los niños que al grito de Reyes Mayos eran saludados por estos personajes que devolvían esos gestos de cariños obsequiando bolsitas con caramelos.
Para esta travesía, los Reyes Magos no utilizaron sus tradicionales camellos. En esta oportunidad los dromedarios fueron reemplazados por una camioneta. También acompañaron un móvil del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, la Guardia Urbana y vehículos de fieles de la parroquia.
El P. Matías Pardo siguió todo el recorrido animando el largo itinerario que finalizó, pasadas las 22:30 horas, en el escenario montado en la Plaza Juan Pascual Pringles frente al templo parroquial y cerrar con allí con un pesebre viviente, recreando la escena del encuentro de los Reyes Magos con el niño Jesús recién nacido.
¿Qué celebramos con los Reyes Magos?
«Entonces unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: ¿dónde está el Rey de los Judíos? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo». (Mt 2, 1-2)
Así narra Mateo en su evangelio (capítulo 2, versículos 1 al 2) la llegada de unos Magos de Oriente que, guiados por una estrella, buscaban a un niño recién nacido que se convertiría en el Rey de los Judías. La Iglesia Católica llama a este acontecimiento como la Epifanía (manifestación) del Señor y lo celebra cada 6 de enero.
Más allá del fuerte sentido espiritual de esta fecha, la misma es muy esperada por los niños, puesto que ese día reciben regalos. En muchos lugares aún se conserva un hermoso gesto: la noche del 5 de enero los más pequeños dejaron sus zapatos en un lugar especial de la casa junto a un balde con agua y un poco de pasto para alimentar a los cansados camellos, medio de transporte de los Reyes Magos.
¿Cuál es la relación que tienen los regalos con los Reyes?
La respuesta podemos encontrarla también en el evangelio de Mateo (2, 11) La relación la encontramos en Mt 2, 11: “Entraron en la casa, vieron al niño con su madre, María, y postrándose lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalos: oro, incienso y mirra”.
Los dones que ofrecieron estos magos tienen su significado: el oro en reconocimiento a su grandeza, el incienso a su divinidad y la mirra por lo que debería sufrir en la cruz para salvarnos. Este gesto de los magos ha inspirado la costumbre de hacer regalos a los niños.
Un dato importante es que Mateo es el único de los evangelistas que narra este acontecimiento: la manifestación de Jesús a los pueblos paganos, a las naciones paganas que reconocerán también a Jesús de Nazaret como Señor y Salvador, representadas en estos tres sabios que la tradición dio por nombre Melchor, Gaspar y Baltazar. Cabe aclarar que a estos personajes no debemos imaginarlos como monarcas de ningún lado. Tampoco eran magos; en el sentido actual de la palabra, no realizaban trucos de magia. En la antigüedad, se llamaba magos a los estudiosos de las ciencias secretas, a los sabios, especialmente a los que investigaban el curso de las estrellas en el cielo; eran algo así como los científicos de la época. Por lo tanto, a los Magos de Mateo hay que considerarlos como astrónomos, representantes del saber y de la religiosidad pagana de aquel tiempo. El relato dice que una estrella guio el camino de los Magos desde Oriente hasta Belén, donde estaban Jesús, José y María, la Sagrada Familia.
Ese Rey que ellos buscaban no lo encontraron en el palacio de Jerusalén sino en un pesebre, en un establo. Si nos detenemos a reflexionar en este pasaje del evangelio notaremos la fe de estos hombres que no buscaban un rey como el mundo estaba acostumbrado, buscaban a un Rey que salvaría al mundo, ellos buscaban al Salvador. La fe de estos Magos de Oriente es un ejemplo para muchos de nosotros que supieron ver a Dios hecho Niño, recostado sobre pajas.
21.1ºc