CIUDAD
“Hoy estoy y me siento más fuerte que nunca”
Micaela Fitere hizo pública su enfermedad en las redes sociales, inició el tratamiento en noviembre y a todo lo negativo le encuentra el lado positivo. Padece cáncer de mama, y aquí cuenta su historia
Mediante una publicación en las redes sociales, donde se ve a la pringlense Micaela Fitere sin pelo –se rapó el pasado sábado-, la comunidad pudo conocer su situación de salud, su enfermedad, un cáncer que sacó lo mejor de sí, todas sus fuerzas para seguir adelante.

“Algo que era inimaginable, de golpe "puum" la cachetada más dura –describe-. Si Dios me puso esta prueba, es porque voy a poder superarla y así será”.
“Mi nueva versión! No voy a negar que extraño un poquito el pelo (crecerá más fuerte que nunca, no tengo dudas), pero que lindo se siente esto también! Hoy estoy y me siento más fuerte que nunca! “ agrega en el texto.
Desde Diario EL ORDEN dialogamos con Micaela, quien contó su historia con esta enfermedad.
“ESTOY SEGURO QUE ESTO ES MALO –DIJO EL DR.- ESE FUE EL PRIMER CIMBRONAZO”
“Todo empezó a fines de agosto –relata-. Amamantando a mi nena de 2 años, me meto a bañar y encuentro una pelotita que no tenía, era algo diferente. Tengo antecedentes de cáncer de mama por parte de mi abuela materna, soy rigurosa con controles médicos, fue un viernes y dije: el lunes voy al médico. Me palpó, me dijo no es para preocuparte, pero sí ocuparte. Me dio turno para ecografía, y fui sola porque pensé que iba a ser algo rápido”.
Luego de hacerse la ecografía, donde quien la realizó no le gustó lo que veía (había calcificaciones, bordes deformados), le indicaron que seguramente le iban a hacer una punción.
“Eran 5 y media, me fui al médico, y en ese transcurso llamo a mi marido. Fui sola nuevamente, y cuando el médico lo ve, me dice, hay que sacarlo. Me dio fecha para el 7 de septiembre, y le dije que sí”.
Tenía que inhibir la lactancia, y tuvo que realizarse estudios antes de la operación. En el Instituto de la Mujer de Bahía Blanca, ya el mastologo en la revisación le dice: “no tengo los estudios, pero estoy seguro que esto es malo. Ese fue el primer cimbronazo”.
“Lo llené de preguntas, y como me vio tan segura, me dijo: cuando tengas la punción, quiero que te vea una oncóloga. Y así fue, al lunes siguiente me hacen ocho extracciones, y me ponen un marcador que era por si iba a quimio”.
Sin embargo, a los 15 días llega el resultado y da negativo.
“Todo estaba bien y fue el primer llanto de descarga, igualmente el Dr. Me dijo que había que operar igual: eso no tiene que estar ahí”.
El 26 de septiembre se opera, y allí los médicos encuentran que al abrir sale infección, y al sacar el nódulo, la patóloga detecta que era malo.
“Ahí comienza todo nuevamente, cuando desperté y me di cuenta que la operación había durado más de lo debido, me di cuenta que era malo”.
El Doctor le indicó que la operación había salido mal (el resultado), y el 24 de noviembre comenzó la quimio.
“DENTRO DE TODO LO MALO VOY TENIENDO COSAS POSITIVAS”
Con 31 años, Micaela cuenta que gracias a Dios se operó rápidamente, porque es difícil encontrar esa pelotita mientras esta amamantando.
“Es súper difícil, estoy entre el primer y segundo nivel, es casi una bendición haberlo encontrado enseguida, y segundo el no dejarme estar, fui enseguida al médico”.
En estos días tuvo su segunda quimio, y una vez extraído el nódulo, lo analizaron para definir el tratamiento a seguir.
“Hoy cada caso es personalizado y no todos los cáncer son iguales, en mi caso es hormonal. Tengo nivel alto de agresividad pero solo está implicada la progesterona, dentro de todo lo malo voy teniendo cosas positivas”.
El apoyo de sus seres queridos y de la comunidad es fundamental: “Desde que nos enteramos lo que tenia, es fundamental el apoyo que tengo. Nunca imagine tener tantas personas alrededor. Y por eso hice la publicación, porque lo sentí”.
“Desde el día 1 cuando me dijeron tenes cáncer, lo dije, es liberador compartirlo con otros. Me hago cargo de lo que tengo y pongo lo mejor de mí para salir adelante, y con el acompañamiento de personas que son una inyección de energía importante. Otras personas que se fueron enterando, por ejemplo Claudia Ullman que me contó su experiencia, lo que ella pasó. Esta bueno que alguien te diga de qué se trata”.
LA IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES DE SALUD, Y DETECTAR LAS SEÑALES QUE DA EL CUERPO
“Me hago controles anuales de ginecología, y teniendo en cuenta lo de mi abuela decía que había que hacer mamografía. El Dr. me decía esperar a los 35 años, pero ni bien me apareció no dudé, dije voy a ir”.
Contactó con una médica que pasó por lo mismo, y que se especializó en alimentación, dedicándose hoy a ayudar a personas en tratamiento oncológico.
“Me dijo, tu cuerpo te dio señales: yo estaba enfocada en trabajar, y cenando me daba sueño de golpe, mi marido me decía que no era normal. Pensé que era por estar trabajando mucho, pero eran señales. Si todos escucháramos a nuestro cuerpo, estaríamos ayudándonos y a nuestro cuerpo, que es el motor”.
“Me convertí en una persona grande de golpe, me cansaba, me dolían los huesos, no podía recuperarme. Hoy, si mi cuerpo me pide descansar, tengo que hacerlo para luego estar bien para mis hijas, para mis seres queridos, para poder trabajar. Y hay que hacerse controles y no dejarse estar”.
CÓMO TOMÓ LA DECISIÓN DE PELARSE
“La médica me dijo, el pelo se te va a caer. El miércoles (de la semana pasada) se me empezó a caer a mechones, el sábado no aguanté más y dije: me pelo. No te das una idea el alivio que sentís, es un sufrimiento menos”.
Cuando le preguntan qué se siente, explica: “Lo importante es tener salud, el pelo va a volver a crecer, duele pero hay que seguir. Dentro de todo lo negativo, hay que encontrar lo positivo. Hoy el aprendizaje es mirarme, quererme más para poder estar completa pare el otro” cerró.
ROGELIO GÓMEZ –EL ORDEN
19.2ºc