CIUDAD
Una guerrera se recupera
Desde Oreka, Centro de Rehabilitación Física de nuestra ciudad, celebran la recuperación de Martina Saint Lary. La pringlense había sido intervenida quirúrgicamente en julio, la operación se complicó y atravesó momentos difíciles
“Se va terminando el año y no por eso los desafíos. Se termina el año, en lo personal de la mejor manera, felices por los avances de nuestros pacientes, pero sobre todo felices por ella, por nuestra amada Marti, Martu, Martina” contaron en la red social Facebook de Oreka, Centro de Rehabilitación Física de nuestra ciudad, acompañando con imágenes de la recuperación que lleva adelante Martina Saint Lary.

“Es GUERRERA, es TOPADORA, es FELICIDAD y HONESTIDAD (con una mirada ya sabemos que tenemos que descansar). La que la peleó, la que la pelea, la que nos desafía cada día porque avanza a pasos agigantados. Aceptaste que te saquemos la silla de ruedas y todas las férulas desde el primer día. Y no solo eso, sino que volviste” agregaron.
“Ella que tiene un equipo de contención (familia, amigos) que hace que todo sea posible. Nos elige cada día para poder seguir avanzando. Felices de tus logros Marti ... gracias por la confianza y por aceptar nuestra forma de trabajo. Gracias por hacer cada tarea que te indicamos y gracias por aceptar nuestro espacio físico. Y gracias por tu sonrisa de siempre”.
Recordemos que hace un mes contábamos en este medio la situación de salud de la pringlense Martina, quien en ese momento se recuperaba en el centro de rehabilitación Alpi, en Buenos Aires.
Fue intervenida quirúrgicamente en julio, la operación se complicó y atravesó momentos difíciles.
Martina Saint Lary nació con una cardiopatía congénita, en el 91, que se comienza a corregir con dos operaciones y luego una tercera a corazón abierto, a los 5 años. Le colocaron una válvula que se debía cambiar, y pudo transcurrir su vida en forma normal, haciendo actividades con la venia de su cardiólogo.
En 2020, los controles fueron avisando que había problemas en el corazón, el cardiólogo indicó que había que programar un cambio de válvulas.
Finalmente el 12 de julio de este año, se esperaba realizar una intervención de 7 horas, y luego permanecer unos 20 días, a lo sumo, internada. Pero la operación se complicó, y duró 15 horas en vez de 7.
“Se complico su organismo, le dejaron de funcionar los riñones, todo muy complejo, estuvo crítica, grave, una semana” contó su mamá.
“Ahí comenzamos a sentir la energía de todo Pringles, de mis amigas, del Grupo Nudos, de gente que ni conocíamos, gente que prendía velas, los celulares estallaban con mensajes de aliento. La energía de la gente hizo que Martina conectara esas maquinas, estaba entubada, y de a poco fue reviviendo”.
La energía de la gente se multiplicaba y Martina se recuperaba. Martina estuvo en gravedad 7 días, crítica. Después paso a ser paciente frágil, luego delicada, hasta que finalmente fue mejorando, pasó de terapia a piso, y luego al centro de rehabilitación.
Hoy, continúa en Oreka, siempre mejorando, rehabilitándose.
ROGELIO GÓMEZ – EL ORDEN
10.2ºc