LA NOTA DE COLOR
Claudio Armario con un carrito junta los residuos de los vecinos
Preocupado por el conflicto que mantiene a los empleados municipales del sector con un servicio acotado, puso en marcha su auto, con un carrito detrás, para recorrer las calles y levantar las bolsas de residuos amontonadas en los basuriles de los domicilios.
Se llama Claudio Armario, y ante la pegunta de Diario El Orden, señaló que hace varios días, que la basura se encuentra depositada en los domicilios, y decidió poner su granito de arena, para evitar que se conviertan las calles, en un basural, teniendo en cuenta, la cálida temperatura que se vienen dando, los animales sueltos y el fuerte viento registrado ayer, que arrasa con todo.
Al respecto destacó Claudio: “Voy por esta calle, del 17 hasta el Boulevard 40. Es la calle por la que transito diariamente, y quiero verla limpia. A medida que se llene el carrito, iré tirando las bolsas en los volquetes, porque al no haber recolección, el municipio permite que se vuelque en esos lugares, y seguiré por otras calles”
“Hay mucha gente que tiene carritos, por ahí, puede colaborar, y hacer la calle donde viven, o la manzana, aprovechando que han puesto mas contenedores para ello, sino había que ir hasta la Planta de Reciclaje.”

Consultado sobre si iba a seguir con esta recolección personal, señaló: “ Si el conflicto con los recolectores no se soluciona, dentro de unos días, cuando vea que las bolsas se van juntando, las iré retirando y si alguno se suma y me ayuda, será todo más fácil. Es una manera de mantener la ciudad limpia”.
Los comentarios en las redes sociales, no se hicieron esperar, destacando lo que está realizando. Si bien es un gesto que no le corresponde hacerlo, consideró Armario, que “alguien se tiene que preocupar, y no solo cuidar el medio ambiente, sino también por un tema de salud. Reconozco que la situación de los chicos que hacen la recolección no es la mejor, pero doy una mano. Mantengo una actitud neutral. Lo que busco es que las calles de mi barrio estén limpias y si todos hicieran lo mismo, no sería tan grave el problema”, concluyó Claudio Armario, poniéndose los guantes para continuar con el traslado de las bolsas de residuos, que eran numerosas y sobresalían de su carrito.
¿Qué más se puede decir? Las imágenes dan cuenta que existen personas que se arremangan cuando hay que dar una mano y lo hacen por propia voluntad, por el solo hecho que los hace sentir bien, como en este caso, el de este vecino que cuida a su vez, el medio ambiente y la salud .
Un gesto loable que lo banca económicamente él solito. Gracias Claudio, así se construye un país, aportando pequeños granitos de arena.
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