CIUDAD
“Cualquiera de nosotros, en cualquier momento, puede necesitar un órgano”
Lo indicaron miembros de CUCAIBA, quienes estuvieron en nuestro medio para realizar ablación de un pringlense fallecido, con el objetivo de poder utilizar los órganos en un trasplante
“Es un día triste porque un pringlense pierde la vida, estuvimos charlando con la familia, y tomar la decisión de poder donar los órganos fue una aceptación del paciente, la voluntad previa. Y haber podido trabajar en conjunto con la gente de CUCAIBA, nos fueron guiando para la conservación de los órganos y se pudo llegar a dar con los órganos útiles para el trasplante” explicó el Dr. Pereyra, quien estuvo acompañado por dos integrantes de CUCAIBA (Lorena y Daniel, neuróloga y psicólogo respectivamente), en el Hospital Municipal.

CUCAIBA (Centro Único Coordinador de Ablación e Implante Provincia de Buenos Aires) es el organismo dependiente del Ministerio de Salud, responsable de llevar adelante el Programa Provincial de Trasplante de Órganos en toda la jurisdicción.
La ablación de los órganos se practica en el quirófano del establecimiento asistencial donde se encuentra el fallecido. Luego, los órganos son trasladados a los diferentes centros donde se concreta el trasplante en cada uno de los receptores.
“Les comentamos a las familias quienes somos, y cómo se lleva a cabo el diagnostico. En caso de un fallecimiento, se recibe lo que suceda de las personas, a las cuales hay que acompañarlos, aconsejarlos, contenerlos. Puede suceder también que el donante haya tenido algún traumatismo en la vía pública o herida de bala, que sea cuestión penal, y si hay intervención judicial también me corresponde a mi” indicó el psicólogo.

“A las familias se les da contención y nos ponemos a disposición de ellos. Y en general a las familias donantes, les ayuda a mitigar su dolor. Porque es algo que deja esta persona, en otras” agregó.
La neuróloga está a cargo de la evaluación, con estudios especiales, de la muerte encefálica, cerebral. “Si encontramos que un todo no funciona, si el cerebro no funciona, no hay posibilidad de salir adelante. Es irreversible, y no puede funcionar el corazón, pulmón”.
Hoy la ley indica que toda persona de 18 años en adelante es donante, en tanto de 18 hacia atrás, se necesita autorización de familiares directos.
“Cuando hay positiva en vida, es la última voluntad de una persona, el decir: cuando se termine mi vida, quiero donar mis órganos para dar vida a alguien más. Y aclarar que el órgano es la última opción de una persona, al haber probado con otros tratamientos que no funcionaron” señalaron.
“Cualquiera de nosotros en cualquier momento puede necesitar un órgano. El paciente que espera el órgano, lo viene esperando desde hace mucho tiempo, y sus familias también”.
Otros datos que dieron, es que luego del diagnostico, se comunica a quienes están en lista de espera que hay un paciente fallecido y que quizá ese órgano esté en buen estado.
“Se deben hacer estudios de laboratorio para ver si son compatibles, y eso no es tan simple. Para el caso del corazón, se debe hacer muy rápidamente, viajar en avión, al igual que un pulmón. Un hígado tiene un periodo de tiempo intermedio, riñón un poco más. Y las válvulas, piel, huesos, pueden esperar -con buena preservación- mucho más tiempo” cerraron.
ROGELIO GÓMEZ – EL ORDEN
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