CIUDAD
Así funcionan los dispositivos electrónicos para víctimas de violencia
El Juez de Paz local, Eric Naumann, indicó a La Voz del Orden que ya hay colocados tres dispositivos en Pringles, y a su vez muchos botones antipánico entregados
El jueves desde la dependencia policía se informaba de la colocación de un dispositivo dual de monitoreo y tobillera con rastreador en el marco de una causa de violencia familiar, en la persona imputada, así como la entrega de otro dispositivo a la víctima para que ésta sea alertada en caso de un acercamiento por parte de su agresor.
Eric Naumann, Juez de Paz local, señaló qué se hace desde lo judicial cuando una víctima necesita protección, y se llega a esta instancia cuando el riesgo de vida de la persona víctima llega a un nivel preocupante, siendo la última herramienta disponible.
"Las causas de violencia familiar o de género se inician con demanda en la Comisaría de la Mujer o Policía Comunal y se van tomando medidas para garantizar que la víctima no vuelva a pasar por esos episodios, por ejemplo estableciendo un perímetro, o con tratamiento psicológico. En muchos casos los agresores vuelven a cometer este tipo de actos, son reincidentes y cada vez se van agravando las sanciones, se pone un perímetro más amplio, botón antipánico que actualmente funciona en el celular y si está en riesgo la persona lo activa".
Al respecto marcó que en Pringles se han entregado muchos botones antipánico, siempre que lo pida la víctima o a sugerencia con su conformidad.
"Mas allá de eso se siguen dando episodios de violencia, y si se considera que está en riesgo la vida de la persona con algún intento de agresión física o de homicidio, se consulta si acepta este tipo de dispositivos electrónicos".
Lo que hace la tobillera con monitoreo, es si el agresor se acerca a cierta distancia automáticamente por satélite da aviso al servicio penitenciario, a la dirección de violencia de género y la policia actúa de inmediato.
A su vez, a la víctima la pone en alerta porque genera una alarma.
"Las víctimas lo toman como positivo y es el tercer dispositivo que ponemos en Pringles" indicó.
La distancia mínima a la que el agresor se puede acercar es de 1000 metros, y en caso que por fuerza mayor deba acercarse (por cuestiones de salud por ejemplo), debe pedir permiso y lo acompaña una comitiva policial.
"Las medidas normalmente se ponen por seis meses, y antes del vencimiento se hace una nueva evaluación con la víctima. Si se siente segura y del informe surge que sigue habiendo riesgo, lo renovamos".
Para cerrar, señaló: "si la persona viola la restricción con fines de agresión y si la policía lo encuentra, lo detiene y ahí depende de la justicia penal".
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ROGELIO GÓMEZ - EL ORDEN
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