TRISTE PERDIDA
Dolor en el boxeo patagónico: falleció el púgil Alan Velásquez
El deportista nacido en Coronel Pringles estaba radicado en San Julián. Su ultima pelea había sido a fines de 2024, en Inglaterra.
En un fatal accidente automovilístico falleció un joven y prometedor deportista que estaba radicado en Santa Cruz. Se trata del boxeador de San Julián, Alan Velasquez.
"Velásquez desarrolló una carrera profesional intensa, marcada por su paso por Europa, donde participó en veladas en países como Suiza, España, Francia, Ucrania y Gran Bretaña. Su estilo aguerrido y su fortaleza lo convirtieron en un rival difícil, incluso más allá de los resultados", señalaron desde el sitio especializado Piñas del Sur.
En un fatal accidente automovilístico falleció un joven y prometedor deportista que estaba radicado en Santa Cruz. Se trata del boxeador de San Julián, Alan Velasquez.

"Velásquez desarrolló una carrera profesional intensa, marcada por su paso por Europa, donde participó en veladas en países como Suiza, España, Francia, Ucrania y Gran Bretaña. Su estilo aguerrido y su fortaleza lo convirtieron en un rival difícil, incluso más allá de los resultados", señalaron desde el sitio especializado Piñas del Sur.
"En total, acumuló un récord profesional de 4 victorias, 21 derrotas y 1 empate. Pese a las adversidades, su perseverancia y espíritu competitivo lo llevaron a enfrentar desafíos en distintos rincones del mundo. En Comodoro Rivadavia también dejó su huella, cuando cayó por puntos ante el local José Vargas. Su última pelea fue el 6 de diciembre de 2024 donde perdió por puntos con James Metcalfe en Liverpool", recopilaron sobre su trayetoria profesional.
Además de boxeador, Alan era padre reciente. Junto a su pareja Florencia Vargas Schneider, habían recibido el 8 de mayo pasado a Ander, su primer hijo. La noticia de su muerte provocó un dolor profundo entre sus familiares, amigos, compañeros de gimnasio y vecinos del barrio 50, donde residía en San Julián.
La noticia de su fallecimiento generó una profunda tristeza en la comunidad boxística de la Patagonia. Amigos, colegas y amantes del deporte lamentaron la partida de un hombre que, más allá de los números, siempre representó con orgullo a su tierra.
Los guerreros nunca se mueren!!. Solamente nacen para ser admirados en distintos planos. Dónde les toque. Y Alan “Pili” Velázquez es de esos hombres fuertes que despiertan aplausos. Hijo de boxeador se calzó a los guantes a los dieciséis años en el sur pero emigró a Junín para redondear su carrera amateur con el promotor Mario Arano. Debutó como profesional en Santa Rosa, La Pampa a las órdenes de Wilfredo Vilchez. Había nacido curiosamente (cómo quien suscribe) un 8 de agosto de 1995 en Coronel Pringles; y de muy bebe se fue a Puerto San Julian donde residió históricamente en el barrio 50 junto a su familia y es además trabajador minero. Trabajó en la mina y a pesar de las limitaciones que imponen el trabajo y la distancia, siempre se las ingenio para mantener su cuerpo como una llave a la victoria.
“Mejores peleas?. No tengo una que elija. Disfruté de todas hasta ahora y confío en que la mejor va a ser la próxima” solía decir Alan quien se tomó en serio su misión para sacarse el gusto de pelear en tierras lejanas: hizo las valijas y partió a Europa en silencio, solo con sus sueños y su enorme corazón. Así peleó en Suiza; España Francia; Ucrania y dos veces en Gran Bretaña, siempre dando batalla, sin medir riesgos, ni pergaminos de sus rivales. Nunca besando la lona, siempre erguido y tenaz. En Liverpool hizo la última, el 6 de diciembre del 2024 perdiendo por puntos con el inglés James Metcalfe. Es que Velázquez había nacido para pelear y para ser un grande, en el ring que cuadre. Perjudicado a veces por enfrentar “al de la casa” pero siempre listo abre cualquier llamado. No solía especular y no importaban mucho los pergamino ajenos porque sobraba confianza propia.
Siempre quiso vivir del boxeo y recorrer el mundo, no le quedó ningún reproche por no intentarlo. “Quisiera aprender toda mi vida”, decia quien admiraba a Manny Pacquiao; el Chino Maidana y el chubutense Lucas Matthysse. El dolor de su partida, duele el doble. Había sido papá recientemente y la vida lo había puesto en ese plan, para terminar de cerrar un ciclo. Queda para Alan Velázquez, el agradecimiento por las emociones y el recuerdo de un gladiador que no será olvidado. QEPD.
Con informacion de Piñas del Sur
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