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Maquinaria a la palabra: el modelo de Pringles que destacó Lazzari
“Prestan contra las ganas de laburar y la gente cumple”, afirmó el analista del medio nacional INFOBAE al contraponer la economía real del interior bonaerense con las trabas del sistema financiero tradicional.
La cultura del trabajo y la dinámica productiva de Coronel Pringles llegaron al centro de la escena mediática nacional. En su habitual participación en los estudios de Infobae, el economista y empresario Gustavo “Lacha” Lazzari compartió una historia que descubrió durante su recorrido por la Ruta Provincial 51, a la altura de nuestro distrito.
En su relato, el analista describió cómo un matrimonio local dedicado al rubro de los fierros y la maquinaria agrícola desarrolló un esquema de financiamiento directo que suple la falta de crédito del sistema bancario tradicional, permitiendo que trabajadores rurales den el salto para convertirse en contratistas y prestadores de servicios.
Confianza, trabajo y sin burocracia
“A mí me gusta encontrarme con la gente en la ruta. En la 51, a la altura de Pringles, me encontré con un matrimonio que vende maquinaria agrícola. Toman equipos usados como parte de pago, los reparan a nuevo en su taller con su propia gente y luego los comercializan”, comenzó explicando Lazzari.
Sin embargo, el economista remarcó que el aspecto distintivo radica en las condiciones de acceso: “El único requisito no es la carpeta interminable, los formularios o las declaraciones juradas del sistema formal; el requisito son las ganas de laburar. Hacen un esquema claro: con tantas hectáreas de trabajo, una parte es para pagar la cuota, otra para los gastos de la máquina y otra para vivir con dignidad”.
De acuerdo con lo expuesto en la columna, la firma cuenta con una cartera importante de créditos otorgados —en algunos casos por montos cercanos a los 150.000 dólares— con garantías mínimas y sin intermediarios financieros.
“Morosidad cero” en la economía real
Uno de los puntos que más asombro causó en la mesa periodística fue el nivel de cumplimiento de los compradores: “¿Saben cuál es la morosidad de estos préstamos? Cero. Cuando ofrecés un crédito razonable, con reglas claras y a condiciones justas, el mejor negocio para el trabajador es devolver la plata. Tipos que eran puesteros hoy tienen dos o tres máquinas prestando servicios”, subrayó.
Para finalizar, Lazzari trazó una reflexión sobre el contraste entre la mirada centralista y la realidad del interior productivo: “Mientras se discuten cosas encerrados entre la 9 de Julio y el río, hay otra Argentina en el interior que sigue laburando, invirtiendo y confiando. El crédito comercial entre privados sigue siendo el motor de la economía real argentina”, concluyó.
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