SOCIEDAD
De un pasado difícil a la fe inquebrantable: Le robaron en su casa y optó por perdonar
Pablo Sosa es un vecino pringlense que encontró en Cristo la fuerza para salir adelante. En los últimos días le sustrajeron herramientas de albañilería de su domicilio, pero su reacción no fue la ira, sino la compasión: invita a quien le robó a devolver lo sustraído y asegura que no guarda rencor.
Por Redacción El Orden
En una vivienda de calle 57 al 1400 vive Pablo Sosa, un vecino pringlense con una historia de vida marcada por la superación. Con un pasado difícil y problemas de salud, Pablo encontró en la fe en Cristo la fuerza para salir adelante y transformar su vida. Esa fe es tan fuerte que, incluso ante un hecho de inseguridad sufrido en los últimos días, su reacción no fue la ira, sino la compasión.
El robo de su herramienta de trabajo
Pablo es albañil y fue víctima del robo de sus herramientas en su propio domicilio, ubicado a media cuadra del Barrio Balbín, un sector donde los vecinos suelen reportar movimiento policial frecuente.
En diálogo con La Voz del Orden, el damnificado explicó que el hecho ocurrió tras un descuido producto del cansancio laboral. "Tengo todo afuera, a veces venís cansado y no tenés ganas de entrarlo. Pero no dejo las cosas ahí para que me las roben", señaló, lamentando que alguien se haya aprovechado de la situación.
Sobre lo sustraído, Pablo detalló con pesar: "Tenía herramientas para una obra. Me robaron un rotomartillo que compré con mucho sacrificio".
Un mensaje diferente
Lo que distingue a este caso de otros hechos de inseguridad es la actitud de la víctima. Lejos de pedir venganza o mostrarse enfurecido, Pablo habló desde su convicción cristiana. Aseguró que en vez de tener bronca por lo sucedido, prefiere bendecir a quien se llevó sus cosas e invitarlo a reflexionar.
"Lo bendigo porque yo en otro tiempo robé", confesó con honestidad brutal sobre su propio pasado, demostrando que el cambio es posible. "Y el que entra en esta casa, se va bendecido", cerró, dejando una lección de humildad y perdón que pocas veces se ve en las crónicas policiales.
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